Editorial
REGALO PARA LA VILLA DE HAVERSTRAW EN EL 2008 ATRACOS AL POR MAYOR Y DETALLES
La villa de Haverstraw es un pueblo donde el arrullo de las caudalosas aguas del río Hudson, es como una tierna melodía que acaricia la tranquilidad de los moradores de la misma, esto ha sido así por muchos años. Tal parece que este encanto está a punto de terminar y los desaprensivos sociales son los encargados de romper ese tradicional vivir de los residentes de este apacible pueblo que canta sus logros en las históricas riveras de este legendario guardián de sus sueños y desvelos. En el transcurso de las últimas dos semanas varios atracos han sido perpetrados en varias vías públicas, siendo perjudicados ciudadanos que trabajan honradamente para ganar el noble pan del sustento de su familia. Sin duda alguna que la ocurrencia de estos hechos mueve a preocupación, tanto a las autoridades como a residentes de esta tradicional villa donde el convivir comunitario ha sido el común denominador de cada familia. Atracos a mano armada despojando de dinero y otras pertenencias a tranquilos ciudadanos que demuestran su temor resguardándose en sus hogares y asegurando solo salir en extremas situaciones de imperiosa necesidad. El temor se ha apoderado de los habitantes de la villa y en manos de las autoridades está el devolver a la ciudadanía la confianza que antes de estos hechos delictivos disfrutaban. Atracos realizados a plena luz del día y nadie, aparentemente ha visto nada, no es posible que esto esté sucediendo en un pueblo donde el vecino más lejano grita y su lamento se escucha en el otro extremo del pueblo. Cabe destacar que estos atracos se han cometidos en horas de la mañana muy temprano o en horas de la noche temprana, nunca en horas de la madrugada y nunca amparados los malhechores bajo la obscuridad de la madrugada. Además unido a estos atracos cabe mencionar otros hechos delictivos ocurridos en las calles de la villa, cuando un grupo de jovencitos en su mayoría hispanos, se dedicaron a romper cristales a varios vehículos estacionados tanto en las calles como en garajes privados. Estos mozalbetes fueron detenidos por la policía y traducidos a los tribunales para que la justicia actúe en ese sentido y aplique la pena que cada uno merece por la delictuosa acción. Urgimos a las autoridades a tomar carta en este asunto que involucra a unos cuantos desaprensivos sociales que se dedican malsanamente a sembrar el desasosiego y el miedo entre la población trabajadora. Jamás deben permitir que se les vaya de la mano la oportunidad de defender a los residentes de este tranquilo pueblo y su lucha debe contar con el apoyo de la población que demanda acción inmediata en ese sentido. Oportuno es el momento para que las autoridades, tanto civiles, policiales y judiciales demuestren su irrestricto compromiso de defender a los residentes de esta villa, poniendo en buen resguardo carcelero a quienes se han dedicados a delinquir en perjuicio de una comunidad que cada día trabaja arduamente para ganar bajo la honradez de un trabajo digno, el noble pan del sustento cotidiano, dando con esto una demostración de civismo social y comunitario. Aparte de lo precaria que está la situación económica, lo cual es como un balde de agua fría sobre la masa trabajadora, ahora se le une una serie de hechos delictivos entre ellos atracos a mano armada y desasosiego social entre nuestros adolescentes que con una conducta impropia, se han dedicados a causar actos vandálicos en perjuicios de la comunidad. Los padres de estos adolescentes están en una situación difícil debido a la travesura de sus hijos y la vergüenza social de verse ante una sociedad que les estará endilgando la indolencia de sus hijos. Con nuestra voz de alerta no queremos hacer responsable a ningún sector por los hechos sucedidos, pero, la verdad es que necesitamos una más estricta vigilancia policial en las principales calles de la villa y que cada ciudadano se convierta en una eje guardián de los intereses de su vecino, no tomar la justicia en sus manos, sino ser más solidario uno con otro y convertirnos en voz de los demás y en ojos de la comunidad. Más acción de las autoridades en estos momentos y una más rápida intervención en la investigación de los hechos que puedan conducir a llevar a los responsables de estos hechos a la cárcel y que paguen así sus delitos y la osadía de escoger el camino de la delincuencia. Los residentes de esta villa están demandando urgentemente de las autoridades seguir viviendo en paz y que sus anhelos y esperanza no se vean entorpecidos por delincuentes inadaptados sociales, que no hacen más que sembrar calamidad, temor, miedo y recelo en la sociedad. Es hora de actuar de una forma ejemplarizadora y sin contemplaciones ante quienes quebrantan el orden y la buena forma de vida comunitaria. Adelante que está llegando la hora.