Terrero en su declaración dijo que la delincuencia todos los días está tocando las puertas de los dominicanos
El nuevo concejal de la ciudad de Yonkers el señor Wilson Terrero pidió atreves de una carta enviada a este medio de comunicación, que es hora de detener ese mal que cada día cobra más vida de los dominicanos “la delincuencia”.
Wilson quien fue juramentado concejal el pasado mes de enero, hiso un llamado al presidente de la República Dominicana el Dr. Leonel Fernández, para que tome acción rápida, para así frenar la delincuencia, ya que en los últimos años ha cobrado varias vidas de inocentes.
Confió en la autoridad del presidente y sé que el tomara la mejor decisión para devolver a los dominicanos la confianza de poder caminar las calles del país sin temor.
Terrero en su declaración dijo que la delincuencia todos los días está tocando las puertas de los dominicanos y que en esta ocasión toco la de él. El sueño del dominicano es regresar, pero en los últimos tiempos todo se ha convertido en una pesadilla. “hay temor, hay miedo” esa fueron la expresiones del concejal Terrero.
Como es posible que ya nadie valore la vida, es increíble, decía en la carta el concejal, quien se encuentra en los preparativos para viajar a la República Dominicana, para acompañar a sus familiares en el sepelio de su primo el General r. de la Policía, Dinilio Antonio Castillo Terrero, de 67 años, mientras se encontraba en las proximidades del Acuario Nacional, ubicado en la avenida España, sector Los Mameyes, Santo Domingo Este.
La institución del orden dijo que el general (r) Castillo Terrero falleció a consecuencia de heridas de bala en hemitórax izquierdo con salida en región dorsal, y en la mano izquierda, ocasionadas por uno de dos desconocidos que los sorprendieron en horas de la madrugada.
El informe preliminar refiere que los delincuentes despojaron el arma de reglamento al malogrado oficial, y de inmediato emprendieron la huida con rumbo desconocido.
Los malhechores se llevaron, además, la cartera del general Castillo Terrero, conteniendo sus documentos personales.
En la escena del crimen, personal de la Policía Científica, recolectaron dos caquillos calibre 9 milímetro, entre otras evidencias.
Mientras que los oficiales policiales asignados al caso profundizan las pesquisas para ubicar y apresar a los autores del hecho.
Al terminar Terrero pidió a las autoridades correspondientes la aclaración del hecho, para así dar con los delincuentes que le segaron la vida a su primo.