La escuela que en el 2001 contaba con 455 estudiantes desde pre kínder a octavo grado
NUEVA YORK._ Después de 188 años produciendo profesionales a todos los niveles, la escuela católica más antigua de Nueva York decidió cerrar sus puertas para siempre. Su edificio, figura entre los monumentos nacionales de Estados Unidos. Situada en la calle Mott de “La Pequeña Italia”, próximo al barrio chino en Manhattan, el plantel conocido como “La vieja catedral de San Patricio”, tomó la decisión debido al bajo nivel de matriculación y a la falta de recursos económicos para seguir operando. El anuncio, hecho oficialmente ayer por la arquidiócesis de Nueva York, ha deprimido a los padres de los estudiantes de una de las escuelas religiosas más tradicionales de la ciudad. Entre sus ex alumnos, se cuentan al afamado director de cine Martin Scorsese.
La escuela que en el 2001 contaba con 455 estudiantes desde pre kínder a octavo grado, vio descender meteóricamente la cantidad de alumnos en el 2010, llegando a 129 y en su mayoría, eran estudiantes que residían lejos de la vecindad.
La hispana Nina Rodríguez, cuya hija Jada cursaba el cuarto grado, describió como muy doloroso el cierre del plantel.
El costo de la matrícula por estudiante era de menos de $4,000 al año, pero la mayoría de los padres, expresaron su tristeza por la clausura, diciendo que era una de las escuelas con más alta calidad académica en Nueva York. Dijeron que a los niños les encantaba estudiar en el centro. “Esto no es justo para ellos”, expresó la señora Kathy Zhen que desde Brooklyn, llevaba a su hijo de 4 años todos los días a la escuela cerrada.
El plantel fue fundado por las Hermanas de la Caridad en 1822, donde antes se abrió la catedral de San Patricio que en 1879, se movió al templo de la calle 51 y Quinta Avenida. La escuela, considerada uno de los tesoros arquitectónicos de la ciudad, fue escogida por Scorsese para filmar escenas de la película “Mean Streets” y una toma del bautizo que aparece en “El Padrino” dirigida por Francis Ford Coppola.
“La escuela ha sido el alma de La Pequeña Italia”, dijeron personas de avanzada edad residentes en el área. Richard Rinaldo de 69 años y quien estudió en el plantel dijo que “fue una escuela de barrio. Nos levantábamos por la mañana e íbamos juntos a la escuela y a la salida, como muchachos del vecindario, todo el mundo se conocía”, añadió Rinaldo que se graduó allí en 1955.
“De esa escuela obtuvimos amistades para toda la vida, eso, ya no ve en estos tiempos”, dijo nostálgico. Otras tres escuelas católicas que están próximas a la clausurada, tendrán espacios disponibles para los estudiantes que quieran hacer la transferencia.
El edificio que aloja a la escuela figura en la lista de monumentos nacionales de los Estados Unidos. Funcionarios de la iglesia dijeron que los planes futuros acerca del inmueble, aún no han concluido.